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La Coctelera

RECLUSIUM

Estatus interius/ ira vehementi/ in amaritudine/ loquor mee menti.

Categoría: Libros

5 Mayo 2007

Alguien voló sobre el nido del cuco

... one flew east, one flew west,
one flew over the cuckoo's nest.

Con esa cita de una copla infantil comienza la novela célebre de Ken Kesey. Este señor, estadounidense, nacido en 1935 y muerto hace seis años, fue voluntario en las pruebas del gobierno sobre las posibilidades terapéuticas de drogas psicodélicas como el LSD, la mescalina, marihuana, anfetaminas... Estas pruebas se realizaban en hospitales psiquiátricos, escenario que utilizaría para su obra. Además de escribir, el señor Kesey tuvo variada descendencia, vivió en autobús de colores y fue uno de los adalides de la contracultura, el underground, el movimiento hippie y esas cosas.

Bien, al tema. Lejos de lo que pudiera parecer, Alguien voló sobre el nido del cuco no es una paja mental de un yonki. Como buen escritor primerizo y libre de prejuicios, Kesey habla de lo que quiere hablar y no se entretiene en detalles accesorios. En principio, la novela cuenta la historia de un grupo de enfermos mentales internados en un manicomio, al que llega un nuevo y conflictivo paciente. Con más detalle, Kesey cuenta cómo un grupo de inadaptados bajo tratamientos aún más inadaptados se redecubren a sí mismos a través de y gracias a un rebelde sin causa que se opone a los ineficaces y en verdad burdos tratamientos del manicomio. Y con más detalle todavía, es un retrato del peso de la sociedad en las voluntades no muy fuertes, de cómo el afán por la taxonomía, el orden, la pulcritud, mata la libertad y margina a los individuos de horma diferente, y de cómo uno puede y debe dejar de apartar la vista y pelear por su propia dignidad.

Sí, ya, un hippie colocado escribiendo contra las normas. Menuda sorpresa. De nuevo las cosas no son tan sencillas y el libro no es un folleto. En absoluto. Sin alardes ni consignas adolescentes ni universitarias, Kesey explica suave y coherentemente sus teorías. La historia está impregnada de un suave romanticismo oscuro y urbano, que resulta, en fin, en el ideal hippie lejos de la estulticia típica y las aes de anarquía. Pero, insisto, el libro no es un folleto. Uno lee, y piensa, y comprende, y simpatiza.

La prosa de Kesey es correcta y funcional. La historia se desarrolla además a través de uno de los pacientes, el inefable Jefe Escoba o Jefe Bromden. Mientras que algunos de los pacientes parecen locos normales (aquellos de quien Bromden no conoce mucho), otros cuyas circunstancias sí conoce son descritos como gente con su particular problema, como él mismo, que intenta superarlo donde se supone que se superan esos problemas. Hay personajes variados y complejos. Ninguno peca de irrealidad. Lo que pudiera parecer heroísmo fantasioso en McMurphy es llana camaradería y una retorcida moralidad teñida de egoísmo. Lo que pudiera parecer la maldad malísima en la siniestra Gran Enfermera, es llana obsesión y una retorcida inadaptación teñida de psicosis. Todos (o casi) son raros, pero coherentes y creíbles.

El libro tiene momentos geniales y un amplio espectro de humor. Desde la sonrisa leve, al gesto lento y malicioso, a la carcajada. Hay situaciones realmente divertidas y otras realmente lamentables y patéticas. En ambos casos, el Jefe observa y, como observador, se limita a contemplar y no a describir para los lectores los detalles efectistas, cosa que se agradece.

(A propósito del humor: Uno de los pacientes, el señor Harding, es genial y brillante. Desde discursos desquiciados a una o dos palabras asesinas, sus intervenciones suelen ser memorables. Su picardía y sarcasmo y su notable erudición (y mordacidad) son una baza que deberían copiar muchos humoristas).

Una novela más bien dura. Invita a pensar y plantearse (¿o replantearse?) cosas. Trescientas paginillas que merecen ser leídas. He dicho.

P. S.: Vi la película antes de leer el libro, pero no fue grave. La cinta por sí sola es buena, y como adaptación de la novela también resulta interesante. Aunque se pierden muchas cosas y por momentos se convierte en un enfrentamiento casi vulgar entre el bueno y el malo, con todas sus licencias y cortes mantiene bastante bien el tono original.

Añado: He aquí el comentario de agente_naranja sobre el mismo título.

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30 Noviembre 2006

Lovecraft, Narrativa completa

Llevaba tiempo tocando con un palo los librillos de relatos de Lovecraft al verlos en las librerías; pero como no sabía por dónde empezar, ahí se quedaban. Y un día vi esta antología, y me decidí. Antes de nada, aclarar dos cosas: La primera, aunque el libro lleva por título Narrativa completa, es el primer volumen, así que no es completa. La otra es que sólo falta el segundo tomo, no habrá más.

Primero comentaré el libro. Las tapas son duras y el formato es "grande", no de bolsillo. La tipografía es clara y amena a la vista, y la presentación de los relatos está bien. Las notas, en cambio, son un desastre. Cada relato incluye unos pocos comentarios del traductor, que aparecen al final del libro en un apartado general de notas. No hay ninguna manera de saber en qué página exacta está cada nota, así que no hay más remedio que buscar y pasar hojas. Podrían haberlas distribuido muchísimo mejor, a mi parecer. Afortunadamente, explican curiosidades que en la mayoría de los casos son prescindibles sin perjuicio. Por otra parte, para ser una edición seria, voluminosa y de 33 euros, podrían haber integrado un marcapáginas.

Pero bueno, lo que importa es el contenido. ¿Merece la pena? Sí, sin dudas, si te gusta el género y no tienes otros libros de Lovecraft. Este primer volumen de su narrativa completa recoge todos los escritos del autor en la primera mitad de su vida. Los primeros son algo tambaleantes. Desde meras curiosidades adolescentes a relatos más serios que son tributos a Poe. A medida que Lovecraft crece y empieza a encontrarse a sí mismo, la calidad mejora y el hilo argumental también. Aunque son relatos cortos e independientes, muchos conectan entre sí y hay varias referencias internas. Obviamente, los temas son el horror y el terror psicológico. Para mi gusto, consigue resultados más inquietantes que Poe, aunque no tiene la genialidad estética de este. Los relatos de Lovecraft son oscuros y opresivos, y quizás recurren demasiado al "horror indescriptible". En muchos de los relatos el final llega abruptamente con alguna aberración que no vemos, ni conocemos, ni percibimos más que por la saturación mental del narrador. Es un buen efecto las primeras veces y en ningún relato queda mal individualmente, pero la repetición acaba quitándole gracia. El libro incluye los siguientes escritos:

La botellita de cristal.
La cueva secreta.
El misterio del cementerio.
El buque misterioso.
La bestia de la cueva.
El alquimista.
La tumba.
Dagón.
Primer relato notable. Sin querer desmerecer lo anterior, Dagón es a todas luces superior. Genuina historia de horror cósmico de Lovecraft, muy bien llevada y concluida. Es posible que fuera, años después, el boceto de partida de La llamada de Cthulhu.
Una semblanza del doctor Johnson.
La dulce Ermengarde.
Un extraño experimento este relato. Se trata de una historia familiar intrascendente, narrada en clave de humor casi absurdo y lleno de una comicidad (relativa) y ligereza únicas en la obra de Howard.
Polaris.
Al otro lado de la barrera del sueño.
Primer relato centrado en el otro gran motivo conductor (o el otro extremo del mismo). Si buena parte de esta antología gira alrededor del horror de las monstruosidades y blasfemias que pululan en secreto, la otra parte se centra en la naturaleza y las formas de llegar a ese mundo alternativo, a ese estado más real que lo vigil. En este segundo caso el horror toma una posición discreta, casi inexistente, y los relatos son de corte más bien fantástico. Primer relato, como decía, que deja entrever la cara oculta de la cosmología lovecraftiana.
Memoria.
El viejo Bugs.
Esto podría ser un destino alternativo para Dorian Gray.
La transición de Juan Romero.
La nave blanca.
La maldición que cayó sobre Sarnath.
El testimonio de Randolph Carter
. Primera aparición de este inveterado soñador que es Carter.
El viejo terrible.
El árbol.
Los gatos de Ulthar.
El templo.
Arthur Jermyn.
La calle.
Celephaïs.
Del más allá.
Nyarlathotep.
Críptica presentación del caos reptante Nyarlathotep.
La lámina de la casa.
Ex oblivione.
La ciudad sin nombre.
La búsqueda de Iranon.
Relato tan poético como triste, al más puro estilo Ende. (A pesar de ser anterior).
La ciénaga-luna.
El extraño.
Los Otros Dioses.
La música de Erich Zann.
Herbert West, reanimador.
Hipno.
Lo que trae la luna.
Azathoth.
Cuyo nombre ningunos labios se atreven a pronunciar.
El sabueso.
El miedo que acecha.
Las ratas de las paredes.
Lo innominable.
El ceremonial.
La casa evitada.
El horror de Red Hook.
Él.
En la cripta.
El descendiente.
Aire frío.
La llamada de Cthulhu.
El relato celebérrimo de Lovecraft. Realmente bueno y entretenido. Paradójicamente, si antes me quejaba del velo que siempre esconde a la fuente del horror, aquí se muestra casi de forma excesiva, a pesar de ser contado de forma indirecta. Muy buen relato, no obstante.
El modelo de Pickman. Aquí está el equilibrio perfecto entre no enseñar y enseñar demasiado. Y es la aparición de otro personaje que se dejará ver más adelante...
La extraña casa elevada entre la niebla.
La búsqueda en sueños de la ignota Kadath.
El relato con mayor golpe de efecto y que evidencia de forma inexorable la realidad de los oscuros pensamientos de Lovecraft. Un periplo a través de un mundo soñado, que de nuevo recuerda enormemente a Ende (con un toque oscuro), cuyo desenlace nos pone en la gris perspectiva de los personajes.
La llave de plata. Continuación del anterior, aporta una pincelada de esperanza...

Decir que no todos los relatos hablan de cthulhuladas o sueños. Los hay de terror tradicional, policíacos, góticos y fantásticos. Casi todos son fáciles de leer, aunque en algunos hay extensas descripciones que pueden resultar irrelevantes y pesadas por momentos, siendo La búsqueda en sueños de la ignota Kadath. el caso más agravado.

Comentar también que Valdemar, la editorial de este libro, tiene muy buenas colecciones; merece la pena echarle un ojo a su catálogo.

Tags: libros, lovecraft

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